viernes, 14 de febrero de 2020

EL CODIGO PENAL Y LA ACADEMIA

POR DANIEL FEIERSTEIN *

Se retira de la Corte Suprema uno de sus juristas más destacados a lo largo de toda su historia. Destacado por su innegable formación académica, que ha creado escuela en toda América latina. Destacado por su integridad, la cual queda de manifiesto en el modo de su partida: cumpliendo la normativa que postula su retiro a los 75 años, en lugar de intentar apoltronarse eternamente en su rol de “supremo”.

Se podrá coincidir más o menos con sus fallos a lo largo de la década larga en la que se desempeñó en el Tribunal, se podrá acordar en mayor o menor grado con sus desarrollos teóricos sobre el agnosticismo con relación a la función de la pena, sobre la crítica al derecho penal del enemigo, sobre el desarrollo de una “criminología cautelar”.

Como todos quienes han realizado aportes verdaderamente valiosos al desarrollo teórico y jurisprudencial, resultan más significativas las preguntas planteadas que nuestro acuerdo o desacuerdo con cada una de sus respuestas. Sin duda ha enriquecido al Tribunal, a nuestro país y a cada uno de nosotros con sus visiones, sus libros y sus fallos.

Resulta difícil elegir cuál de todos sus aportes o acciones en esta década en el Tribunal Supremo valdría destacar en este breve texto. Tomo una por su sentido político en el presente: su rol como coordinador de la comisión de redacción del anteproyecto de Código Penal de la Nación. Allí, Zaffaroni demostró que se pueden sostener las ideas más progresistas en un contexto de discusión plural, razonada, respetuosa, a través de un diálogo que permita imponer el argumento y no el grito histérico. En dicho rol logró coordinar un lúcido trabajo que ha dado lugar a una propuesta verdaderamente imprescindible en el contexto político de la Argentina contemporánea. Sería una pena clásicamente argentina que dicho proyecto histórico naufragara en las pequeñeces y mezquindades de la clase política argentina. ¡Ojalá aún se esté a tiempo de materializar la que sin dudas sería una de las contribuciones más significativas del doctor Za-ffaroni a la historia argentina!

Sólo me queda oponer a la pena de perder a un gran jurista en nuestro Tribunal Supremo la alegría de recuperarlo en el ámbito académico, donde seguiremos leyendo (y también discutiendo y confrontando) cada uno de sus previos, actuales y futuros aportes.

* Presidente de la International Association of Genocide Scholars. Sociólogo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

LOS PRINCIPIOS DE LA PROFESIÓN DE ABOGADO DE LA UNIÓN INTERNACIONAL DE ABOGADOS

Resolución ratificada durante la Asamblea General en Oporto, el 30 de octubre de 2018. Preámbulo. El abogado asesora. El abogado c...